La filosofía del Athletic Club de Bilbao

“Nous sommes en 2007 après Jésus-Christ; tous les clubs de football sont formés par des légions de joueurs étrangers… Tous? Non! Car un club composé d’irréductibles Basques résiste encore et toujours à l’envahisseur.”

Una de las instituciones más singulares del País Vasco pertenece al mundo del deporte: el equipo de fútbol de Bilbao, el Athletic Club. Fue fundado en 1898, siendo el club de fútbol profesional en activo más antiguo de España (con la excepción del modesto Recreativo de Huelva); junto con Real Madrid y Fútbol Club Barcelona, es el único que ha permanecido en Primera División todas las temporadas de la Liga desde el inicio de la competición; y, tras haber ganado sus últimos títulos un par de décadas atrás, en la actualidad alterna temporadas meritorias (como los subcampeonatos de Europa League y Copa del año 2011) con otras regulares (clasificando en medio de la tabla).

gabarra-camiseta-athleticPero la característica principal que lo identifica y que lo hizo ser definido por L’Equipe ya en los años 70 como “caso único en el fútbol mundial” es su llamada “filosofía”, una limitación autoimpuesta que les hace fichar únicamente a jugadores “de la tierra”: jugar “sin extranjeros” o más específicamente “sólo con vascos”.

Tal y como se entiende en la actualidad (no existe ningún documento que la refleje de forma “oficial”, dado que es una “regla consuetudinaria”, por tradición, nunca expresada en un reglamento), esta “filosofía” se concreta así:

Son susceptibles de jugar en el Athletic los jugadores que hayan nacido en alguno de los territorios de habla vasca (la Comunidad Autónoma Vasca, la Comunidad Foral de Navarra, y los territorios de Lapurdi, Zuberoa y la Baja Navarra en el departamento francés de los Pirineos Atlánticos) o que, sin haber nacido en ellos, se hayan formado futbolísticamente desde pequeños en alguno de ellos.

A la vista de esta descripción, ¿qué es lo que no significa esta filosofía?

  • No tiene nada que ver con la raza: en 2011 debutó el lateral baracaldés de raza negra Jonás Ramalho
  • Ni con el número de apellidos vascos: uno de los héroes del último título conseguido en 1984 se llamaba Luis De la Fuente Castillo
  • Ni con el lugar de nacimiento estrictamente: en los años 80 el portero del Athletic era brasileño de nacimiento (Vicente Biurrun) pero formado futbolísticamente en San Sebastián
  • Ni por el otro extremo:el actual centrocampista Ander Herrera se formó en la cantera del Real Club Zaragoza, pero nació en Bilbao.

El sentido de esta “filosofía” es vario. Por una parte, salvaguardar el valor del fútbol como competición entre naturales de una zona contra los de otra, frente a la tendencia mercantilista y de negocio que impera actualmente (y de la que el mismo Athletic no ha podido escapar en ocasiones, desde luego). Pero por otra parte, rodeados de clubs repletos de estrellas extranjeras, los aficionados del Athletic disfrutan de saber que en su club las “estrellas” serán siempre cercanas, que un niño que juega en tu calle lo tendrá mucho más fácil que en otros sitios para cumplir su ilusión de jugar en el equipo de sus sueños. La mayoría de los aficionados saben que esto hace dificilísimo para el Athletic volver a obtener triunfos en esta época de globalización, pero disfrutan mucho más con cada pequeño éxito. Como decía Chesterton, “el juego de ponerse límites a sí mismos es uno de los secretos placeres de la vida”.

forofos

¿Fue siempre así esta tradición? No, no lo fue. En los primeros años participaron jugadores ingleses en él (en 1902 veíamos en las alineaciones nombres como William Llewellyn Dyer, Cazeaus y Walter Evans). Fue 1911 el año en el que, tras una disputa con la Real Sociedad de San Sebastián, se decidió renunciar al uso de jugadores no vascos.

En más de 100 años, obviamente ha habido casos donde esta tradición se ha estirado mucho. El delantero Fernando Llorente, por ejemplo, cumple el criterio por haber nacido en Pamplona, si bien fue un nacimiento coyuntural (era el hospital más cercano a su población de origen riojana); y Mario Bermejo, aunque llegó a jugar unos minutos en la temporada 96-97, no los cumplía en puridad (se formó futbolísticamente en la cantera del Racing de Santander, y nació igualmente en Santander, aunque su padre fuera de Bilbao).

Se ha pensado también, de cara al futuro, si esta filosofía es mantenible o si es necesario modificarla de algún modo, por ejemplo fichando jugadores infantiles de otras zonas, al estilo del Ajax, para poder así “cumplir” con el criterio de haberse formado en Bilbao, pero la mayoría de los aficionados no consideran esto una forma correcta de interpretar la tradición: se asume que, si un niño viene al País Vasco, tiene que ser por “causas naturales” (trabajo de su familia, etc); lo contrario sería “hacerse trampas al solitario”. Con algo más de aceptación, se ha hablado sobre ampliar la filosofía para que puedan jugar en el equipo descendientes de familias vascas en la diáspora, pero por ahora no se ha dado este paso tampoco.

Y es que, incluso tras temporadas muy malas, la amplísima mayoría de los socios del Athletic defienden mantener esta tradición (en una encuesta llevada a cabo en 2010, sólo el 7% de los socios se mostraban partidarios de abandonarla). Y parece que así va a ser al menos en el futuro próximo. Y desde este Roble, árbol que aparece en el propio escudo del club, nos unimos a este sentimiento. ¡Y por muchos años!

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4 pensamientos en “La filosofía del Athletic Club de Bilbao

  1. Pues esto sirve de “ejemplo” extrapolable a los que en Roma se denominaba el “mos maiorum” o “la tradición consuetudinaria” que limitaba en muchos ámbitos las opciones que podían tomar los magistrados romanos e, incluso, la gente normal en sus decisiones cotidianas.

    En cualquier caso el Athelic de Bilbao es un equipo excepcional por otra circunstancia (quizá derivada de esto que nos cuentas): mucha gente que no es de Bilbao o vasca le tiene un especial cariño hasta el extremo de considerarlo casi como “su equipo”.

    Me refiero a gente de pueblos o ciudades pequeñas que, por mil razones, se sienten atraídas por los Leones.

    Un ejemplo que tengo muy a mano es el de el abuelo de mi mujer, de 90 años. Es originario de un pueblecito de Ávila, en plena sierra de Gredos. Pues resulta que uno de sus dos equipos es el Athletic de Bilbao porque “eran gente muy noble y agradable y a veces pasaban por el pueblo cuando iban a jugar a algún sitio cercano”. Y como él la gran mayoría de los habitantes de la zona simpatizaban con el Athletic de una manera sorprendente.

    En mi caso mi “gusto” por el Athletic es más explicable: mi padre es de Bilbao y, sin ser futbolero, siempre me hizo sentir algo especial por el equipo de su ciudad. En las Navidades, cuando íbamos a ver a mi abuela, siempre terminábamos por acercarnos a San Mamés y mi padre me contaba anécdotas relacionadas con el estadio o con sus alrededores. De siempre he sentido, por lo tanto, una cierta afinidad por este equipo. Independientemente de las circunstancias que, con el paso del tiempo, han acabado rodeando a una entidad que se encuentra rodeada por un ambiente insano (y sí, me refiero al terrorismo de ETA).

    En cualquier caso, este post tuyo es muy aclaratorio y, al menos a mi, me saca de dudas con respecto a esta tradición futbolística 🙂

  2. Pingback: El legado de San Mamés - Legado Digital

  3. el guadalajara de mexico, jamas en toda su historia ha alinedo a algun jugador que no sea mexicano de nacimiento excluyendo incluso naturalizados.

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